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- Endemismo ibérico.
- Es una especie de abeto, perteneciente a la familia Pinacea, sobreviviente de la era cuaternaria.
- Relicto endémico de abeto, cuya existencia únicamente se reduce a sierras mediterráneas del sur de la Península Ibérica: la Sierra de las Nieves y Sierra Bermeja (Málaga), y la Sierra del Pinar de Grazalema (Cádiz).
- Su mayor interés radica en el carácter relicto de la especie que, junto con otros abetos primitivos, aprovecharon las épocas frías del Cuaternario para distribuirse por el Mediterráneo. Cuando el clima se suavizó, sufriendo una disminución de las precipitaciones, la mayoría de estos abetos desaparecieron, y los que sobrevivieron, quedaron relegados en las cumbres, aislados unos de otros.
- De hasta 30 m de altura.
- Es de tronco es grueso y columnar, dividido a veces en dos o más brazos.
- Las ramas crecen casi horizontales y disminuyen de longitud a medida que se asciende hasta el vértice de la copa.
- Las hojas son aciculares rígidas gruesas y cortas.
- Floración entre abril y Mayo.
- Los conos masculinos son de color rojo oscuro y nacen sentados sobre las ramas, mientras que los femeninos son verdosos y se disponen sentados en las ramas superiores.
- Maduración de los frutos en Octubre.
- Crece en montañas, hasta los 1.800 m de altitud, a menudo en suelos de gran pendiente y en canchales.
- Se encuentra distribuido por Andalucía y el norte de Marruecos.
- Necesita precipitaciones por encima de los 1000 mm. al año en un régimen térmico fresco, aunque tolera la aridez estival.
- Se suele dar en suelos calizos poco profundos.
- Su madera es de baja calidad, se utilizaba para traviesas de ferrocarril, para fabricar papel y como combustible. Las ramas han sido utilizadas para aromatizar jabones.
- Nidifican en él, el Azor (Accipiter gentilis), el Buho chico (Asio otus), el Carbonero (Parus major).
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