Mezquita Catedral. Capilla de San Acacio y Compañeros y Once Mil Vírgenes. InicioWEB personal con 38.815 páginas, 163.912 imágenes
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Mezquita Catedral. Capilla de San Acacio y Compañeros y Once Mil Vírgenes
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Mezquita Catedral. Capilla de San Acacio y Compañeros y Once Mil Vírgenes. RetabloMezquita Catedral. Capilla de San Acacio y Compañeros y Once Mil Vírgenes. CúpulaMezquita Catedral. Capilla de San Acacio y Compañeros y Once Mil Vírgenes. Situación
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  • Se encuentra dentro de la Ampliación de Abd al-Rahman II (Mezquita Catedral. Ampliación de Abd al-Rahman II) en el Muro Occidental (Mezquita Catedral. Muro Occidental).
  • Se encuentra entre la Capilla de la Santísima Trinidad (Mezquita Catedral. Capilla de la Santísima Trinidad) y la Capilla de San Miguel (Mezquita Catedral. Capilla de San Miguel).
  • Fue fundada a finales del siglo XIV o comienzos del XV por el entonces obispo Don Fernando González Deza; fallecido en el año 1425, fue sepultado en esta capilla, donde también se encuentran los restos de sus padres, Don Juan González Deza y Doña María Alfonso de Biedma.
  • De planta rectangular y cubierta semiesférica con adornos de yesería
  • En su interior podemos ver un retablo de madera dorada fechado en el año 1714 y obra de Teodosio Sánchez de Rueda.
  • En el centro, hay una escultura del titular de la capilla bajo la cual vemos una hornacina que alberga un Ecce Homo procedente de Roma y que por su apariencia le ha dado al recinto el sobrenombre de Capilla de la Sangre; ambas figuras son de autoría anónima.
  • Cuenta la leyenda que el nombre de Capilla de la Sangre le viene dado por un hecho ocurrido en el año 1482 y con el tesorero de la Catedral Don Pedro Fernández de Alcaudete como protagonista. Se dice de él que su religión era en realidad la judía, algo que practicaba en secreto, y que un día del mencionado año, cuando oficiaba una misa, escondió una hostia consagrada en su zapato para sacarla de la Catedral y luego utilizarla de manera sacrílega. Sin embargo, no pudo llevar a cabo su cometido ya que en cuanto la escondió, la hostia comenzó a sangrar, dejando un rastro de sangre cerca del altar y en el recorrido que hizo el tesorero.
  • Parte de los lienzos que completan el retablo son atribuidos al pintor y músico Juan Pompeyo.
  • A la izquierda, está representada la Anunciación; a la derecha, la Visitación; y arriba, San Pedro y San Pablo.
  • En la parte superior, vemos en el centro a la Inmaculada, a cuyos lados están las imágenes de San Juan de Dios y de Santa Catalina.

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Página confeccionada por Francisco Miguel Merino Laguna
Ver 2-20042301