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Peñalosa
Prehistórico
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Peñalosa. Maqueta de las viviendas de Peñalosa en el Museo Arqueológico de JaénPeñalosa. Museo Arqueológico Provincial de JaénPeñalosa. Museo Arqueológico Provincial de Jaén
Peñalosa. Museo Arqueológico Provincial de JaénPeñalosa. Museo Arqueológico Provincial de JaénPeñalosa. Moldes de lingotes. Museo Arqueológico Provincial de Jaén
Peñalosa. Peñalosa. Peñalosa. Cabaña circular extramuros
Peñalosa. BastiónPeñalosa. Peñalosa. Bastión
Peñalosa. Puerta de la murallaPeñalosa. AljibePeñalosa. Escaleras
Peñalosa. PuertaPeñalosa. EscalerasPeñalosa. Muralla
Peñalosa. Excavación actualPeñalosa. CistaPeñalosa. Molino
Peñalosa. HogarPeñalosa. Puerta de viviendaPeñalosa. Calle
Peñalosa. Peñalosa. Peñalosa. Vivienda
Peñalosa. ViviendaPeñalosa. Peñalosa. Molino
Peñalosa. MolinoPeñalosa. MolinoPeñalosa.
Peñalosa. CistaPeñalosa. CistaPeñalosa.
Peñalosa. ViviendaPeñalosa. CallePeñalosa.
Peñalosa. Peñalosa. Peñalosa.
Peñalosa. Puerta de la murallaPeñalosa. Peñalosa.
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Peñalosa. ViviendaPeñalosa. CallePeñalosa.
Peñalosa. Calle hacia la puerta de la murallaPeñalosa. MurallasPeñalosa. Molino
Peñalosa. MolinoPeñalosa. Peñalosa.
Peñalosa. Peñalosa. Construcciones bajo las aguasPeñalosa. Molino en un habitáculo
Peñalosa. HabitáculosPeñalosa. HabitáculosPeñalosa. Escaleras
Peñalosa. CallePeñalosa. Altura del asentamientoPeñalosa. Murallas
Peñalosa. MurallasPeñalosa. Bastiones y cabaña a extramurosPeñalosa. Museo Arqueológico Provincial de Jaén
Peñalosa. PlanoPeñalosa. Reconstrucción virtualPeñalosa. Reconstrucción virtual
Peñalosa. Reconstrucción virtualPeñalosa. AterrazamientoPeñalosa. Reconstrucción virtual
Peñalosa. Molde de lingotes. Museo Arqueológico Provincial de JaénPeñalosa. Lingotes convexos. Museo Arqueológico Provincial de JaénPeñalosa. Foto aérea
Peñalosa. Excavación de la Casa XVIaPeñalosa. PasilloPeñalosa.
Peñalosa. Peñalosa. Peñalosa.
Peñalosa. Piedra grabada tapadaPeñalosa. Piedra grabada tapadaPeñalosa.
Peñalosa. Peñalosa. Peñalosa.
Peñalosa. Peñalosa. Peñalosa.
Peñalosa. Peñalosa. MolinoPeñalosa.
Peñalosa. Peñalosa. Peñalosa.
Peñalosa. Peñalosa. Peñalosa.
Peñalosa. Peñalosa. Peñalosa.
Peñalosa. Peñalosa. Peñalosa.
Peñalosa. Peñalosa.
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  • Peñalosa es un yacimiento arqueológico argárico.
  • Se localiza sobre un espolón escarpado de pizarra, defendido naturalmente por profundos cortados, a excepción de la zona oriental que tuvo que ser protegida por una línea de muralla reforzada con bastiones, que controla el antiguo valle del Río Rumblar, actualmente inundado parcialmente por las aguas del Pantano del Rumblar.
  • El yacimiento tiene una cronología de más de 4.000 años, habiendo constituido un importante núcleo metalúrgico que explotaba los filones del mineral de cobre de Sierra Morena, principalmente azurita y malaquita.
  • Posee una peculiar arquitectura de casas rectangulares construidas con pizarras y dispuestas en terrazas artificiales comunicadas por estrechas calles.
  • A partir de 1985 al 1992, el yacimiento de Peñalosa ha sido excavado sistemáticamente, mientras que su territorio circundante ha sido prospectado superficialmente. Después ha habido campañas en el 2001 y 2010.
  • Se han identificado tres fases correspondientes al periodo argárico, siendo la IIIC la más antigua y la IIIA la más moderna.
  • Fechado entre el 1850 y el 1450 antes de Cristo.
  • El registro arqueológico mejor conservado se corresponde con sus últimos momentos de ocupación, hacia el 1750 calibrado a. C.
  • El abandono se habría producido hacia el 1600 a. C.
  • El poblado está defendido naturalmente por una serie de cortados en su zona oeste, mientras que por el este está cerrado por una muralla, reforzada con bastiones, sobre la que se adosan las casas.
  • El asentamiento de Peñalosa está organizado en tres terrazas artificiales por las cuales se distribuyen las fortificaciones y viviendas, así como las calles que las comunican, en ocasiones enlosadas.
  • Las viviendas y terrazas están conectadas por pasillos, rampas y calles muy estrechas que funcionan a su vez como canalizadoras del agua de lluvia hacia una cisterna, situada en la terraza Inferior, con una capacidad excepcional de unos 400 m3.
  • Las viviendas documentadas en Peñalosa constan de varias habitaciones de distinto tamaño apreciándose en algunos casos actividades especializadas.
  • El sistema de construcción de las viviendas de Peñalosa en función del aterrazamiento artificial del cerro, cuyas laderas son así cortadas en el sentido de las curvas de nivel para conformar plataformas más o menos anchas a partir de las cuales se disponen las habitaciones. Una vez cortada la roca, ésta es revestida por un muro que arranca de la terraza inferior y que conforma la pared trasera de una vivienda y la delantera de otra. En otros casos aparece un doble muro, llegando el inferior sólo hasta la altura de la techumbre de la casa más baja y aprovechándose el superior para embutir las vigas transversales destinadas a sostener la techumbre de ésta.
  • Los tramos de muros conservados son de mampostería con aparejo irregular de pizarras y la conservación de hasta dos metros de su alzado en algunas zonas y las dimensiones de los derrumbes nos permiten señalar que los muros constaban de piedra en toda su altura. Al menos en determinados espacios los tejados debieron ser planos o ligeramente inclinados, y constituidos de barro rojizo sobre un armazón de ramas y cubierto de grandes lajas o láminas de corcho.
  • En cuanto a otras estructuras relacionadas con la construcción de las viviendas contamos con evidencias sobre pilares de mampostería y sobre postes de madera encajados en hoyos y calzados con piedras.
  • Las puertas en algunos casos cuentan con verdaderas jambas con huecos para los goznes y con postes para ayudar a sostener la techumbre en sus inmediaciones. En otros casos los accesos son una simple prolongación de los pasillos o bien la interrupción de los tabiques, existiendo en algunos casos escalones para facilitar el paso de un lugar a otro.
  • En relación a las estructuras presentes al interior de los habitáculos, las más frecuentes son los bancos, ya sean de mampostería, de barro apisonado o de pequeñas piedras o lajas planas. En algunos casos estos bancos cubrían y revestían cistas de enterramiento, en otros, incluían recipientes embutidos que a veces también eran urnas de enterramiento y, en otros, presentaban una superficie superior de barro. Casi igual de frecuentes son los contenedores de pizarra realizados con la misma técnica de las cistas, situando las lajas en oblicuo.
  • En la construcción de las viviendas además de las pizarras debemos destacar la utilización de las encinas tanto para las vigas como para los postes, mientras el entramado del techo se completaba con ramas de alcornoque utilizándose además la corteza de éste (corcho) y grandes pizarras planas como impermeabilizante.
  • La utilización del corcho en la fabricación de tapaderas para determinados recipientes está también atestiguada, relacionándose con la importancia del almacenamiento de cereales en determinadas habitaciones del poblado.
  • La encina/coscoja también se utilizó como leña en los hogares, incluyendo aquellas zonas donde se dieron determinadas partes del proceso metalúrgico.
  • Un fragmento de fresno (Fraxinus sp.) y los datos sobre plantas acuáticas determinadas a partir de los restos de parénquima nos hablan de la existencia de cursos de agua cercanos.
  • Los espacios de circulación (pasillos, puertas, calles, etc.) ponen en comunicación los distintos compartimentos y viviendas, así como unas terrazas con otras. En algunos de estos pasillos, situados al interior de las viviendas, se utiliza una parte del espacio para colocar una estructura de molienda o alguna vasija de almacenamiento, e incluso se documentan actividades metalúrgicas favorecidas por el carácter descubierto de estas estructuras. Estarían a veces enlosados con grandes lajas de pizarra.
  • Hasta el momento se han ducumentado dos puertas de acceso, una en la parte sur y otra en la norte, que están conectadas por un camino de ronda a extramuros que en algunos tramos estaba empedrado de guijarros.
  • Este complejo urbanístico aparece delimitado en su parte oriental por un gran muro defensivo que va cerrando el poblado. Se ha localizado una puerta estrecha de acceso, flanqueada por dos bastiones macizos.
  • El nivel inferior presenta una cisterna destinada a recoger el agua de lluvia, incluyendo los desagües de las viviendas vecinas.
  • En la terraza media hay restos de actividad metalúrgica y una sepultura monumental, con numerosos restos animales y un rico ajuar.
  • En la parte más alta de la terraza superior hay una verdadera acrópolis a la que se accede por un sinuoso pasillo protegido por baluartes y atalayas.
  • La Acrópolis, situada en la parte central y más elevada del poblado, está protegida por una muralla de gran grosor. Al interior se accede por un paso abierto en la muralla, la puerta sur o, desde la Terraza Superior, por varios peldaños tallados en la roca. En la acrópolis oriental se han identificado cuatro viviendas (CE-Xa-C/9, CE Xi-C/25, CE-Xm-C/50, CE-Xb) y un pasillo central (CE-Xc) que funcionaría también como almacén de cereal. Toda la zona quedaría a su vez conectada con el resto de estancias de la crópolis occidental como con las terrazas intermedias.
  • La zona superior, donde se han detectado los enterramientos más ricos y un mayor consumo de carne de caballo, está especialmente fortificada y conserva restos de numerosas vasijas de almacenamiento con restos de cereal.
  • Las paredes de las casas, de planta rectangular, cuadrangular o ligeramente ovalada, están construidas mediante mampostería de pizarra en toda su altura, mientras que los tejados serían planos y estarían hechos mediante un entramado vegetasl recubierto de barro y cubierto de lajas de pizarra. Si bien suele haber una zona al aire libre reservada a las tareas metalúrgicas. La techumbre, en la que se abrían una especie de claraboyas para la salida de humos, estaba sustentada por postes centrales (CEXa) o bien por postes embutidos en la pared (CEXi). Los suelos, por lo general de barro apisonado, pueden estar también enlosados con pizarra.
  • Las actividades económicas documentadas giran en torno a los telares, la metalurgia y el procesamiento de cereales, siempre en espacios diferenciados físicamente entre sí. En el interior de estas viviendas se realizaban la mayoría de las actividades cotidianas, por lo que se pueden diferenciar áreas concretas en relación a las tareas realizadas: molienda de cereal, almacenamiento de alimentos, cocinado, consumo, manufactura textil, fabricación de útiles, actividad metalúrgica, etc. Por ello no es raro encontrar tabicaciones internas (CEXm). En algunos de estos espacios se documentan también los hogares, construidos por anillos bien de barro o bien de piedras, localizados junto a las entradas. En dos de estas casas (CEXa y CEXVIa) se ha documentado la actividad textil, con numerosos elementos de telar, punzones y agujas de hueso, en zonas bien iluminadas.
  • Han sido halladas un mínimo de cinco hoces, molinos de granito, pesas de telar en arcilla, husos de pizarra y se han identificado hasta cuatro grandes tipologías cerámicas que incluirían copas, queseras y urnas funerarias, éstas últimas restringidas a los enterramientos de individuos infantiles, llamadas pithos.
  • Están bien representados los elementos correspondientes a todo los procesos metalúrgicos relacionados con el cobre y, en menor medida, la plata, incluidos los artefactos resultantes: punzones, cinceles, puñales y objetos de adorno.
  • Entre los individuos encontrados, los restos de hombres doblan los de mujeres, las cuales suelen estar siempre enterradas en la misma tumba que los primeros. Hay pocos niños y ningún individuo senil. La ausencia de individuos seniles puede indicar la esperada baja esperanza de vida.
  • El estudio de los ajuares ha permitido identificar claras diferencias entre los de las terrazas media y superior con respecto a los de la inferior.
  • También los restos de bóvidos y équidos se concentran en la parte alta.
  • Por otra parte, la mayoría de enterramientos de la terraza superior se localizan en espacios exclusivamente funerarios.
  • Hasta el momento se han documentado unos 25 enterramientos en las zonas domésticas, que muestran una clara jerarquización social a partir de los ajuares funerarios, como también queda reflejado en los estudios antropológicos, en los alimentos consumidos, en los restos de cultura material que aparecen en los contextos domésticos y en el tamaño de las casas.
  • Todo ello ha llevado a los investigadores a formular la teoría de una comunidad muy jerarquizada, en cuya cúspide habría una élite guerrera a la cual estaría subordinada la masa de campesinos-guerreros libres y en cuya base existiría una capa poblacional en estado servil adscrita a la aristocracia.
  • El paleoambiente estaría dominado por la encina y el alcornoque, así como el madroño, acebuche y lentisco, todo lo cual indica un clima suave, sin grandes heladas, y más húmedo que el actual.
  • El principal cultivo era el de la cebada así como diversas variedades de trigo, leguminosas y lino.
  • Parece claro que los habitantes de Peñalosa tenían una dieta basada principalmente en el consumo de la cebada tanto en su variedad vestida como desnuda siendo la primera la más común en el yacimiento. El trigo, en su mayoría perteneciente a las especies desnudas parece jugar un papel secundario.
  • Las leguminosas también parecen formar parte de la dieta ya que nos encontramos con al menos dos especies diferentes bien definidas (guisantes y habas). A esto se debe añadir la explotación de frutos y plantas considerados silvestres (semillas de Sorbus/Pyrus, Quercus, Vitis sp., Olea) y el aprovechamiento de otro tipo de recursos como raíces y rizomas, y también la bellota.
  • Destaca también la presencia de lino, ya sea para la realización de prendas o para la obtención de linaza, y de semillas de "lavanda" en diferentes contextos.
  • Su alimentación se completaba con la cría de animales domésticos (vaca, caballo, cabra, oveja, cerdo, ...) y la caza de especies salvajes (cirvo, jabalí, ...).
  • La distribución de los restos animales y especialmente la concentración de équidos, y secundariamente ovicrapinos. Parece claro que en caballos y porcinos dominan los animales adultos mientras que en los rumiantes la cohorte más frecuente es la de subadultos. El predominio de subadultos tiende a interpretarse como ejemplo de optimización de la explotación cárnica mientras que la dominancia de adultos se toma como ejemplo de uso diversificado de las reses que, en el caso de los caballos se puede relacionar con la monta y la tracción.
  • La ausencia de bases de tallos y de semillas de especies trepadoras de malas hierbas parece indicar que la recolección no se hizo arrancando las plantas sino a través de las hoces, segando al mismo tiempo la espiga y el tallo aunque después se tuviera que separar el grano de otras malas hierbas.
  • La presencia de dientes de hoz en el asentamiento, aunque escasa es especialmente relevante en cuanto a su distribución prácticamente homogénea por todo el poblado sugiriéndose un mínimo de cinco hoces.
  • Los terrenos susceptibles de ser cultivados están hoy cubiertos por el pantano del Rumblar.
  • El trabajo de la piedra no ha sufrido variaciones con respecto a otras fases de la Prehistoria Reciente si bien en lo que respecta a la piedra tallada predomina el reaprovechamiento de piezas anteriores o la extracción de lascas de mediano tamaño que sirvan como soportes para la realización de dientes de hoz a partir de un retoque normalmente abrupto.
  • El resto de los útiles de piedra se realizaban a partir de un piqueteado destinado a proporcionar la forma general del elemento y un acabado posterior a base de abrasivos que sólo alcanzaba el carácter de verdadero pulimento en el caso de los adornos. Dependiendo de los elementos el proceso incluía también perforaciones, formación de ranuras para el enmangue, etc
  • La mayoría de los molinos realizados en pórfido granítico estarían asociados a la molienda del grano.
  • El almacenamiento de alimentos está documentado prácticamente en todas las viviendas.
  • En relación a los elementos en hueso trabajado dominan de forma abrumadora en cuanto a especie los ovicápridos (30,43 %) y anatómicamente dominan los metápodos (21,74% de los soportes identificados) y tibias (17,40 %). El proceso de manufactura incluye habitualmente el corte longitudinal del soporte y la abrasión intensa de las superficies con elementos de grano fino o muy fino.
  • Dentro de los vasos cerámicos se han distinguido cuatro grandes categorías. La primera de ellas es la de los vasos de consumo. Dentro de éstos las paletas podrían haber sido usadas como cucharas o lucernas y los vasitos podrían vincularse al consumo de bebidas alcohólicas o perfumes. El resto de los vasos de esta categoría entran dentro de la gama típica argárica, especialmente los vasos carenados, y se caracterizan por un tratamiento muy cuidado de sus superficies, pero además existen importantes diferencias entre algunos de los elementos localizados en las sepulturas y otros recipientes.
  • La segunda categoría corresponde al conjunto cerámico relacionado con la metalurgia e incluye crisoles planos y hondos, moldes y piezas circulares. La tercera categoría incluye el conjunto de vasos de producción/consumo, particularmente ollas, cazuelas y lebrillos. Los elementos de este conjunto suelen presentar un tratamiento de las paredes menos cuidado que el primer conjunto referido, además de que su matriz suele incluir desgrasantes de mayor tamaño y en su superficie muestran, a menudo, las huellas de haber estado sometidos a fuego. También en este conjunto se han incluido las queseras.
  • Por último distinguimos el conjunto de recipientes de almacenaje con orzas de borde entrante o abierto y orzas de borde marcado, teniendo en cuenta que algunas de las ollas grandes también se pudieron utilizar para el almacenaje previo al consumo. Frecuentemente estos recipientes aparecieron llenos de granos de cereal y, a veces, asociados a contenedores o estructuras de molienda.
  • La posición de las pesas de arcilla en los suelos de ocupación de Peñalosa puede proporcionar abundante información sobre el tipo de telares. También pudieron estar conectados a la actividad textil ciertas piezas en pizarra con escotaduras laterales, tradicionalmente denominadas husos.
  • La actividad más importante, tanto en relación al número de restos como con respecto al contraste con otros yacimientos, es la metalurgia. Han aparecido restos de artefactos y ecofactos que muestran todo el proceso metalúrgico del cobre (mineral, escorias, gotas de cobre, crisoles, moldes, lingotes, piezas manufacturadas), aunque también ha quedado demostrado el trabajo de la plata (almacenamiento de galena acompañado de una estructura de molino para machacar el mineral, molde para realizar brazaletes, crisoles que muestran restos de plata en sus paredes, etc.)
  • Tras los trabajos de cantería de menas fácilmente explotables de carácter filoniano, por medio de los martillos de minero, se procedía a un intenso machacado del mineral para después, posiblemente por sedimentación o simple flotación separar la mena de la ganga o al menos de buena parte de ella. Este era el mineral que se transportaría a las zonas más próximas al poblado para proceder a la tostación fuera de las áreas de habitación en estructuras de hornos simples, o en las denominadas vasijas-horno, alimentados con aire, posiblemente mediante toberas.
  • La masa resultante contenía cobre metálico e impurezas que eran eliminadas al menos parcialmente con un intenso triturado. Los restos metálicos son introducidos en crisoles para su refinado y fundición. Estas tareas se realizaban en espacios abiertos dentro de las casas del poblado. Posteriormente el metal líquido era vertido en los diferentes moldes para la obtención bien de piezas con formas determinadas bien de lingotes con destino al almacenaje y distribución.
  • Los objetos manufacturados son relativamente escasos y presentan poca variedad tipológica. Los elementos implicados en tareas domésticas más comunes son los punzones, leznas, cinceles y puntas de flecha. En los enterramientos, como elementos de ajuar se hallan también representados algunos de estos elementos, sobre todo los punzones, junto con objetos de adorno en plata y oro como aretes y pulseras o brazaletes y armas no arrojadizas (puñales, espadas, etc.)
  • El asentamiento de Peñalosa ha sido interpretado como una fundación argárica en la periferia de su área de influencia, dedicada a la obtención y procesamiento de los metales y a su encaminamiento hacia los centros de poder costeros.
  • El rasgo distintivo de Peñalosa es su especialización metalúrgica. Explotaban las minas de cobre del valle del Rumblar (Minas del Polígono, José Martín Palacios, etc.) para, posteriormente transformarlo y producir metal.
  • La importancia de Peñalosa y del Rumblar hace 4000 años estribó en la explotación intensiva y masiva del mineral de cobre (malaquita y azurita). Se ha documentado todo el proceso extractivo y metalúrgico (minas, martillos de minero, vasijas horno, crisoles, moldes, útiles, etc.) que muestra la relevancia de la explotación minera en esta zona desde aproximadamente el 1800 hasta el 1400 A.C. La importancia de esta actividad viene reflejada en la aparición de numerosos moldes de lingotes, así como lingotes de cobre, que seguramente fueron distribuidos por amplias zonas de Andalucía, recibiendo a cambio posiblemente grano de cereal y ganado. Esta distribución del metal de cobre explicaría el gran desarrollo que adquirió este territorio en el Bronce Pleno. La excesiva especialización económica y la desventaja del cobre arsenicado frente al cobre con estaño –bronce- procedente del Bajo Guadalquivir posiblemente llevó a la ruina a esta región, trasladándose su población, alrededor del 1400, al Valle del Guadalquivir, quedando el Rumblar despoblado hasta época romana donde nuevamente esta zona adquirió gran desarrollo con la explotación del hierro y de la galena argentífera.
  • También se ha llegado a identificar un vertedero de desechos metalúrgicos a extramuros del poblado. Hecho éste de enorme interés ya que es el primero que se documenta en un yacimiento de la Prehistoria Reciente de la Península Ibérica.
  • El metal, bien en lingotes o como objetos, sería intercambiado con las comunidades de la Meseta y el Sureste por otros materiales (objetos exóticos, cereal, ...).
  • En la campaña del 2010 se encontró una gran espada de bronce de unos 64 cm de largo. Presentaría posiblemente una empuñadura de madera que estaría sujeta a la hoja de la espada mediante unos remaches de plata, un total de 6. Se han encontrado también el pomo de la espada que igualmente era de plata.
  • Las espadas representan uno de los elementos más importantes asociados al poder de las élites aristocráticas de la Edad del Bronce y son muy escasas en el registro arqueológico. Se conocen poco más de una docena de espadas argáricas, aunque no todas ellas presentan la riqueza de plata que presenta la de Peñalosa. Casi todas ellas proceden de excavaciones antiguas, del siglo XIX, o de hallazgos ocasionales como la que apareció en Arrayanes en Linares, de aquí la importancia de esta espada que es la primera que se encuentra en excavación arqueológica en los tiempos modernos. Además la mayor parte de las espadas conocidas proceden de ajuares funerarios, mientras que ésta procede del interior de una casa y se encontró sepultada por el derrumbe del techo de la vivienda.
  • La espada es uno de los mejores símbolos que representa el poder en la Edad del Bronce. Además este ejemplar es uno de los pocos que presentan sus remaches, clavos y pomo en plata, otro metal precioso de gran valor para la Cultura del Argar, lo que certifica el gran valor de este objeto, que no tiene parangón en otros aparecidos en la Edad del Bronce.
  • Código PIA 230110012.
  • Declarado Bien de Interés Cultural.


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