WEB personal con 32140 páginas, 133530 imágenes
 Inicio 
 Sitios 
 Setas 
 Otras 
Sitios > Provincia de Jaén > Alcaudete
Castillo de Alcaudete
Castillos y murallas, Siglo XII
ImprimirInformaciónMandar
Escucha este texto[Escucha este texto]
  • Declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento en 1985 (código: 230030004).
  • A 712 m de altitud
  • En la época emiral se levantó una impresionante fortaleza que alcanzaría fama de inaccesible en el periodo califal. Alcaudete es un fuerte considerable, construido al pie de una montaña que mira al Occidente, y donde hay un mercado muy frecuentado -escribió el historiador Al-Idrissi- (geógrafo Edris en el año 1145)
  • Por su abundancia de agua y manantiales los árabes la nombraron Hisn al-Qabdaq, Castillo de la ciudad de los manantiales.
  • Los árabes construyen la imponente fortaleza que alcanzó fama de inaccesible en el periodo califal.
  • Pertenecía a la Cora de Ilbira (Granada) y dependía de Qal`at Yahsub, formando parte de su estructura defensiva junto a otros castillos y atalayas distribuidas por el territorio.
  • En la cumbre se edifica el alcázar. Sobre un cimiento de mampostería, que evita el contacto con el suelo y la humedad, se levanta la muralla de tapial de tierra; su uso abarata costes y agiliza la construcción. Las murallas y puertas de acceso estaban defendidas por torreones y bestorres.
  • El acceso al alcázar se realizaba a través de dos puertas ingresando a un espacio abierto donde se situaba el aljibe y las áreas de residencia de las tropas.
  • Este alcázar fue centro de protección de una medina comerciante muy activa, ubicado en una importante red viaria y comercial.
  • La Puerta del Alcázar islámico estaba en el lado Este, podría estar configurado por un sistema de doble puerta con arcos de herradura, entre los cuales se creaba un pequeño pasaje, dotado de una buhedera u orificio, que defendía cenitalmente el posible hostigamiento de la puerta.
  • Las primeras noticias de Alcaudete datan del siglo IX, cuando era plaza fuerte en poder de los muladíes (cristianos convertidos en musulmanes) aliados de Umar Ibn Hafsun, por lo que el emir de Córdoba, Al-Mundir, envió una expedición contra ellos.
  • En el Año 894, otro emir Abd Allah, asaltó la fortaleza, durante la campaña contra el rebelde muladí Walb b. Mustana.
  • En el año 912 la villa es sometida por Abderramán III y pasó definitivamente a poder califal.
  • Hacia mediados del siglo XII, el control del territorio y de la villa pasará a manos de los Almohades, realizando una gran reforma de las fortificaciones.
  • Desde la primera conquista cristiana en 1085 por Alfonso VI, en los siglos siguientes cambió varias veces de manos entre castellanos y andalusies.
  • En 1240 Fernando III la cedió al rey moro de Baeza
  • Luego en 1245 Fernando III prometió este castillo y villa a Fernando Ordoñez maestre de la Orden de Calatrava, para cuando fuesen conquistados
  • Esta fortaleza ya era mencionada entre las posesiones calatravas en 1252 y se convirtió en uno de los bastiones más importantes de la frontera.
  • En 1300, en el que fue reconquistada por los musulmanes. A partir de este momento se suceden las reconquistas por parte de musulmanes y cristianos
  • En el año 1312 Fernando IV el Emplazado asedió la fortaleza logrando tomarla.
  • Alfonso XI la conquistó definitivamente en 1340.
  • En 1351 pasa a pertenecer de nuevo a la Orden de Calatrava.
  • En 1408 el Reino Nazarí de Granada intenta recuperarla. La cercaron con un potente ejército, pero finalmente se vieron obligados a pedir una tregua a sus defensores, capitaneados por Don Martín Alonso de Montemayor, Señor de Alcaudete.
  • El primitivo recinto fortificado del siglo X, estaba formado por cuatro anillos con sus respectivas torres.
  • Construido sobre el alcázar almohade. La estructura actual del castillo es obra de la orden de Calatrava, s. XIII y XIV.
  • Tras la conquista cristiana y su cesión a los Calatravos, se construye un nuevo castillo dentro del recinto del Alcázar. Demuelen los parapetos de tapial, mantienen el cimiento de mampostería, transformándolo en un antemuro. Entre ambas estructuras se genera una liza, o franja de terreno a modo de pasillo corredor.
  • El camino desde la puerta de la antigua cerca islámica, actualmente en las inmediaciones de la plaza, hasta la parte superior, tenía un trazado de gran longitud, buscando también minimizar la pendiente. Este sistema de acceso permitía un control constante desde el propio castillo.
  • Los caminos islámicos que conducían a la fortaleza se mantienen durante la Edad Media confluyendo en la Puerta del Alcázar islámico (Lateral Este). El citado vano se convierte en un obstáculo más a salvar, si se pretendía alcanzar la puerta principal del castillo calatravo (Lado Norte), discurriendo por un amplio trayecto a los pies de lienzos de murallas , lo que complicaba aun más el acceso.
  • La plataforma definida por la cerca de la alcazaba islámica sirvió, tras la conquista, para edificar el castillo calatravo, utilizándose ésta como antemuro del nuevo recinto fortificado.
  • Tiene planta poligonal adaptada a los escarpes del cerro.
  • Las murallas y torres, construidas con tapial serán reforzadas con mampostería tras la conquista cristiana por los frailes de la orden de calatrava.
  • Conserva los adarves o ronda de la guardia a través de los cuales podemos recorrer todo su recinto y acceder al interior de las torres.
  • Contaba con seis torres, entre las que destaca la del homenaje.
  • También posee el antemuro de la alcazaba.
  • La fábrica es de mampostería.
  • Se accedía al interior del castillo por medio de 2 puertas.
  • La puerta principal defendida por dos torres muy próximas de planta cuadrada con sus esquinas externas redondeadas provistas de saeteras. Tenía un arco de herradura que los cristianos sustituyeron por un arco de medio punto enmarcado por un alfiz. Había dos escudos, uno de Montemayor y otro, probablemente, de los Reyes Católicos.
  • En el interior, un pasillo-foso fortificado garantizaba la vigilancia interior. Atravesada la puerta, el recorrido obligado se dirige hacia la izquierda, en paralelo a la muralla y flanqueado en su parte derecha por la plataforma donde se sitúa la torre principal.
    Este pasillo-foso acaba en un espacio más amplio, tras pasar los restos de un arco (quizá doble, dada su dimensión) en la parte sureste, donde encontramos la segunda puerta (Poterna).
  • Desde una amplia terraza se accedía a los edificios principales.
  • Realizado en mampostería complementada por cantería.
  • La puerta falsa También denominada poterna. Es de menor tamaño que la anterior y se encuentra protegida por la Torre del Reloj, cuya sala superior se encuentra cubierta por una pequeña bóveda de cañón.
  • El final de este recorrido se realiza ante el edificio del Refectorio, una construcción de planta rectangular de importantes dimensiones, asentada directamente sobre la roca y adosada a la muralla.
  • La parte inferior contenía las caballerizas, estancia cubierta con una bóveda de cañón apuntada y abierta al exterior por cinco aspilleras.
  • La parte superior contiene una sala única conocida como Refectorio, de la que desconocemos su sistema de cubrición, aunque podía tratarse de un sistema de cubierta que canalizase las aguas directamente a un aljibe anejo, deducción realizada del estudio de los vestigios que encontramos.
  • Durante su historia esta sala se debió utilizar de diferentes formas, hecho que constatan los diferentes tipos de pavimentos superpuestos que se encuentran actualmente, así como el de la presencia de un banco corrido apoyado en los muros que aparentemente le da una unidad de uso, sin particiones.
  • La sala se abre al exterior por una puerta de importantes dimensiones, de la que apenas quedan restos, y mediante dos ventanas cubiertas con arcos de ladrillo, una hacia el interior del recinto y otra sobre el adarve exterior, donde quedan muy evidentes vestigios del almenado con el que en origen se protegía el adarve.
  • Junto al acceso a las caballerizas han aparecido recientemente los restos de un aljibe de grandes dimensiones, alimentado por un sistema de canalización desde la cubierta del Refectorio.
  • La torre del Homenaje tiene planta rectangular y está estructurado interiormente en tres salas superpuestas cubiertas, con bóvedas de cañón, en piedra.
  • La sala inferior servía de almacén y posiblemente de aljibe, teniendo su acceso desde la superior mediante una trampilla. El suelo de la misma aparece surcado por un canal, donde debía almacenarse el agua que bajaba desde la cubierta a través de una conducción (atanor) por el interior del muro.
  • La sala intermedia tiene su acceso desde el exterior por una puerta, hasta la que se ascendía por una escalera adosada de la que no quedan restos. Está iluminada por dos ventanas saeteras. El acceso a la sala superior se realiza, actualmente, por una escalera de caracol adosada a una de las esquinas, sobre los restos de la original.
  • La sala superior, de igual dimensiones que las anteriores, está iluminada por cuatro ventanas conformadas por dobles arcos de herradura de sillería de arenisca con un parteluz entre ambos. Estaban flanqueadas por asientos de piedra encastrados en el muro.
  • Para acceder a la terraza se utiliza una escalera de ladrillo adosada a uno de los muros y alzada sobre tres arcos de medio punto. La terraza ha perdido la totalidad del peto original.
  • Siguiendo el adarve desde el refectorio hacia el noroeste, encontramos en la muralla dos torres de planta semicircular estirada y junto a ellas los restos de edificaciones, excavados recientemente.
  • Finalizando el paso de ronda, junto a la puerta principal, aparecen los restos de otro aljibe, de planta cuadrada y también de dimensiones importantes, cubierto con una bóveda vaída de ladrillo y enfoscado en almagra.
  • Restos de una iglesia y campanario, probablemente, del siglo XIII, que no llegaron a construirse del todo.
  • Varias minas o pasadizos subterráneos comunican al exterior.
  • Una poderosa barbacana.
  • Seis torres circulares que no ocupan los ángulos. Tienen saeteras y aspilleras, y están hechas de sillares, argamasa  y mortero.
  • Las piedras, posiblemente, se trajeron del cerro de la Pedraza.
  • El hecho más importante de su historia fue el grave asedio que sufrió en 1408, cuando fue atacado por Muhamat VII de Granada, que puso cerco a la ciudad con siete mil caballeros, doce mil peones, y bombardas y máquinas de guerra. Se estableció el campamento en el Ruedo Alto, y la tienda del rey donde hoy está la cruz que recuerda este hecho. El día 18 de febrero de 1408, atacaron por tres veces, desde el amanecer hasta la puesta del sol. Martín Alonso de Montemayor, su hermano D. Diego, y el Comendador de Martos defendieron la plaza con sus hombres. Al día siguiente rechazaron por cuarta vez a los sarracenos. Entonces Muhamat mandó hacer una mina, dirigida al centro de la fortaleza. Desde el interior se dieron cuenta y contraminaron, con tal acierto, que dieron con el enemigo. Se trabó una terrible batalla que acabó, una vez más con la derrota de los asaltantes, que tuvieron que retirarse, pues los cadáveres amontonados les impedían seguir. Dos días más duró el ataque, valientemente rechazado por los cristianos, hasta que finalmente se retiraron los árabes, después de incendiar las villas y arboledas como venganza. En su retirada hacia Granada fueron de nuevo derrotados en Alcalá, por D. Alfonso Fernández de Aguilar. El lugar donde estuvo la tienda de Muhamat, se le llamó el "Humilladero", en recuerdo de la derrota sufrida por el rey árabe. Más tarde se colocó allí una gran cruz de piedra, con la base en forma de corazón, a la que se llamó Cruz del Humilladero, y que actualmente se conserva.
  • En 1529 los señores de Alcaudete, con el título de Condes, reforman el castillo y lo acomodan para residencia suya y albergue de los huéspedes que en él reciben. Le dan el nombre de Palacio.
  • Después del IV Conde de Alcaudete fue abandonado como vivienda.
  • En el siglo XVII fue utilizado como hospital hasta el año 1755, en que un terremoto le causó grandes daños y fue abandonado.
  • La casa de Frías liquidó sus bienes en el siglo XIX, incluido el castillo, que fue pasando de unos a otros hasta sus propietarios actuales: los herederos de los señores Soler y de Juan.


Contadores
Página confeccionada por Francisco Miguel Merino Laguna
Ver 2-19082600