  [Escucha este texto]- Antigua calzada empedrada que va desde Benaocaz hasta Ubrique.
- Los habitantes de ambas poblaciones la llamaban La Trocha.
- Con el tiempo se empezó a llamarse Calzada Romana, cosa normal, por aquel entonces a todo camino antiguo empedrado que se encontraba. Los carteles informativos que la acompañan la nombran como Calzada Romana e incluso la datan en esa época.
- Más tarde, quizás por la evidencia científica, se le añadió la coletilla de medieval, pasándose a denominarse Calzada Romana-Medieval.
- Según el catálogo de Patrimonio Inmueble de Andalucía, la calzada es medieval.
- Un estudio arqueológico de 2017 no encontró restos romanos en la trocha de Benaocaz a Ubrique.
- Se han podido documentar reparaciones en el siglo XVIII, lo que evidencia que la calzada es anterior.
- La calzada se construyó con losas de forma irregular que posteriormente se cubrieron con varias capas de tierra y piedras.
- La erosión del pavimento en algunos tramos ha dejado al descubierto los materiales estructurales.
- A los lados de la vía hay sendas cunetas excavadas para la canalización del agua de lluvia que, junto con el sistema de alcantarillado, han evitado las inundaciones y han posibilitado el excelente estado de conservación que presenta.
- Nos encontramos en una zona de altas precipitaciones. Por ello sus constructores tuvieron que proyectar una serie de obras para evitar que las escorrentías fueran destruyendo los caminos. A ambos lados de la calzada están las cunetas, y de tramo en tramo los aliviaderos. Sin embargo, las obras más sobresalientes eran las alcantarillas. A través de las mismas, el agua de las cunetas era recogida y se pasaba al otro lado de la vía. Para construir la alcantarilla, lo primero que se construía era una estructura de madera (la cimbra) sobre la que colocar las piedras talladas de forma de cuña (dovelas) y la piedra más alta que cerraba el arco y permitía la estabilidad, llamada clave. Una vez terminada la obra la cimbra era retirada.
- Hoy en día, la calzada se ha convertido en una de las rutas turísticas más populares de la zona. El recorrido de ida y vuelta tiene unos seis kilómetros, que se pueden cubrir en algo más de dos horas. El paseo es una buena oportunidad para disfrutar de la flora local, que incluye acebuches, algarrobos, retamas y jaras, y la observación ornitológica, con especies como el ruiseñor, el petirrojo y el jilguero. Además, la vía pasa muy cerca de la antigua ciudad romana de Ocuri.
- La calzada pasa por el Puente del Arroyo Seco junto al Molino del Arroyo Seco.
- Según la leyenda, una cabeza de toro (Grafiti de Cabeza de Toro) pintada en una pared rocosa situada aproximadamente a mitad del recorrido conmemora un enfrentamiento entre Benaocaz y Ubrique que terminó en una batalla a pedradas. Todavía hoy los transeúntes tiran piedras a la imagen, con la esperanza de atinar para que se cumpla así un deseo.
- Lo que si es evidente que nos encontramos ante una calzada antigua, muy bonita, que en algunos tramos su nivel de conservación es excelente.
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