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Cerrillo Blanco
Cementerios, Ibero
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  • Está situado en la carretera de Arjonilla, a 2 km de Porcuna.
  • Parque Arqueológico de Cerrillo Blanco.
  • Es una necrópolis de época del final del Bronce (siglo VII a C.).
  • Cerrillo Blanco es un túmulo funerario del siglo VII a.C. con 24 sepulturas individuales en fosa y una megalítica con dos individuos.
  • Hacia el siglo V a C. se enterró en zanjas cubiertas con grandes losas un conjunto escultórico ibérico que por la cantidad de piezas (1.500 fragmentos) como por su calidad artística es el más importante de la escultura ibérica..
  • Además existe otra necrópolis ibérica, superpuesta a la anterior (siglos IV-II a C.)
  • Visitas previa cita con el Ayuntamiento. Telf. 953 544606
  • Los trabajos de conservación-restauración que se vienen desarrollando en el Museo Provincial desde 1996.
  • En 1975 espectacular hallazgo 1486 fragmentos de esculturas, destruidas de forma violenta en la antigüedad, cuidadosamente enterrados en una zanja cubierta por grandes losas, situada en la base de la ladera del Cerrillo Blanco que mira hacia Porcuna.
  • Salvado de los expoliadores tras una rapidísima y eficaz actuación de recuperación de algunas esculturas que se encontraban ya en manos de comerciantes, así como de numerosos fragmentos esparcidos en el mismo olivar, inició los primeros trabajos arqueológicos en el yacimiento y catalogación del conjunto escultórico una vez trasladado al Museo.
  • De las campañas de excavación realizadas en 1978 y 1979 resultó la identificación del Cerrillo Blanco como una necrópolis, adscrita al cercano núcleo urbano de Los Alcores, cuya actividad funeraria abarca desde época del final del Bronce (siglo VII a.n.e) hasta tiempos prerromanos (siglo II a.n.e.).
  • No se encontraron vestigios de edificación monumental a la que debían haber estado asociadas las esculturas, por lo que estas habrían sido destruidas en otro lugar, más o menos cercano, y trasladadas hasta el Cerrillo Blanco para ser enterradas en la zanja practicada ex profeso en el siglo V a.n.e.
  • La existencia del monumento o monumentos fue, pues, muy corta. A ello se debe el buen estado de conservación del delicado material pétreo en que está trabajado todo el conjunto: calcarenita conocida como piedra de Santiago.
  • Con acabado pulido y a veces pintado.
  • Parece ser que a principios del siglo IV a.C. las estatuas fueron enterradas en una zanja en Cerrillo Blanco, sellada con grandes lajas de piedra. Son una infinidad de fragmentos de un gran conjunto escultórico que había sido erigido unos cien años antes.
  • Es posible que el conjunto escultórico estuviese colocado sobre el túmulo o en un lugar cercano.
  • Parece ser que el conjunto escultórico nos narra la historia de un linaje a través de diversos estratos o pisos superpuestos. En ellos vemos a un personaje desde su infancia; la caza de animales y la preparación para el combate; la lucha contra un grifo y un león; los duelos de diez guerreros que combaten por parejas, y por último el mundo ritual en el que destacan el gran sacerdote y la mujer con niño, que albergan la clave del origen de la dinastía.
  • El espectacular hallazgo de este conjunto de escultura monumental, en un territorio hasta entonces poco estudiado, supuso el inicio de la exploración del entorno de Porcuna, la antigua ciudad iberoromana de Obulco, cuya importancia arqueológica había sido presentida desde tiempo atrás a tenor de las evidencias materiales de aparición fortuita (la más famosa el Toro de Porcuna, donada por R. Pajares), la numismática, la epigrafía y las fuentes escritas.
  • La evolución en el mundo ibérico meridional de las monarquías sacras orientalizantes a las monarquías heroicas del siglo V a. n.c., tiene uno de sus más claros indicadores en Porcuna, donde las representaciones del poder ya no son imágenes de reyes-dioses sino de héroes.
  • El toro, propiciador de la fecundidad, encarna la fuerza del guerrero.
  • El águila, con las alas explayadas, dominando con su vuelo amenazante el territorio es, metáfora del principie poderoso, el rey de las aves.
  • El carnívoro (¿lobo?) devorando un cordero es también la metáfora animal de la lucha, del poder.
  • La esfinge y el gripho, que derivan de una larga tradición orientalizante, protegen el poder real y se asocian a la fecundidad del príncipe-aristócrata.
  • El grifo con la serpiente enroscada en su cuerpo, protege la palmeta, cual árbol de la vida, en una relación cíclica que asocia el poder de la fiera con el brotar fecundo de la naturaleza.
  • En las luchas cuerpo a cuerpo del hombre con un animal salvaje -Leontomaquia- o con un monstruo -Griphomaquia-, el ser humano que aspira a ser el mejor de los mortales: un héroe, obtiene la fuerza del animal con la muerte de éste.
  • El varón que muestra su sexo se ha asociado con mitos de autoctonía y fundación: el antepasado de cuyo semen surgirá el linaje que detentará el poder.
  • Las tres escenas en altorrelieve representan momentos de la educación e iniciación del adolescente. Los jóvenes aristócratas demuestran su habilidades en el certamen atlético y ostentan las piezas cobradas en la caza, con la complicidad del fiel mastín, signo social del noble, demostrando la agilidad y rapidez en la carrera que exige la caza de la liebre y la perdiz.
  • El gran grupo del combate de los guerreros debió estar compuesto por, al menos, diez guerreros, a juzgar por los pequeños fragmentos conservados. Se organizaba en grupos de dos guerreros enlazados en lucha personal sobre una misma basa, que parecen escenificar una ceremonia ritual de sacrificio agonístico en honor de un ilustre difunto. En un bando, los vencedores, siempre ilesos, completamente equipados, blandiendo sus armas y en actitud victoriosa. En el otro, los vencidos, muertos o fatalmente heridos, con sus equipos militares incompletos y las armas sin empuñar.
  • Uno de los grupos, con tres figuras talladas en un solo bloque, destaca sobre los demás: el jinete vencedor ha desmontado y, en pie junto a su caballo, da muerte al enemigo al que pisa la mano mientras le atraviesa con su lanza.
  • Estratos:
    1. Promontorio Natural: Suelo virgen a base de margas terciarias y areniscas, roto por las fosas de la necrópolis de inhumaciónl.
    2. Nivel de Bronce Final: Final: Estrato de humus de color oscuro. Materiales cerámica y líticos (piedras). Aparece un silo colmatado.
    3. Necrópolis de inhumación: 24 Sepulturas individuales. 1 Sepultura megalítica con 2 individuos S. IV a.C. Utilización: Primera mitad s. VIII a.C., hasta los S. VI a.C. Aparecen en tumbas: Muy poco ajuar. Broches de cinturón, fíbulas, peine de marfil.
    4. Hiatus. Tras la utilización del Cerrillo como necrópolis, no se utilizó durante un periodo de tiempo. Aparecen algunos restos de cerámica ibérica pintadas a base de bandas (zona Oeste).
    5. Tumbas de incineración. Parte Norte del Cerro. Siglos IV-II a.C. Esculturas del s. V en una zanja (ladera Oeste) cubiertas por grandes losas.
    6. Nivel Medieval. Escasos restos de cerámica medieval y moderna.
  • Inhumación (S. VII a.n.e.): En forma de túmulo (el difunto se enterraba directamente en un orificio excavado en el suelo, luego se descubre con la tierra y se coloca una piedra vertical en la cabecera para señalizar la tumba. Puede que el promontorio de la tumba se adornara con tierras de colores y ofrendas incluso que se pintara la piedra-estela). (23 tumbas de inhumación individuales, 9 hombres, 9 mujeres y 6 niños).
  • En tumba monumental megalítica (S. VII a.n.e.). Tumba excavada con solería de piedra, paredes cubiertas con gruesas losas y techo con grandes piedras sostenidas por un pilar central. Sería la tumba principal de los jefes del clan enterrado en Cerrillo Blanco. En ella se encontraron dos individuos enterrados en la misma posición.
  • Esculturas enterradas en varias zanjas y cubiertas con grandes bloques ciclópeos dispuestos en fila (S. V a.n.e.)
  • Incineración (S. IV al II a.n.e.): El difunto se traslada desde la ciudad (Alcores) en procesión hacia Cerrillo Blanco donde es quemado con sus pertenencias en una pira. Los sacerdotes, familia y miembros de la nobleza practican mien- tras libaciones, banquetes y ritos que podían durar varios días. Las cenizas eran al final depositadas, junto con los restos de huesos y pertenencias del difunto (quemadas en un orificio excavado en el suelo dentro de una urna (vasija de cerámica o de piedra).
  • Podemos conocer que estatuas hizo cada cantero o taller de cantería pues tienen grabadas de cantería en ellas (Marcas de Cantero).
  • También se sabe que en origen estaban policromadas ya que algunas han llegado hasta nosotros con restos de pintura especialmente de color rojo.
  • En la tumba principal es una espacio circular delimitado por lajas de piedra se encuentra enterrada una pareja de la que se cree que tenía una alta consideración social. Para ellos se preparó una cámara circular con suelo y un pilar central para sujetar la cubierta, también de piedra. Esta tumba principal del túmulo se encuentra situada en una zona exclusiva, alrededor del cual el resto de tumbas mantienen un área de respeto. Parece ser que se trata de una necrópolis pensada en conjunto que nos muestra unos vínculos importantes entre las personas enterradas aquí y los dos antepasados destacados.
  • En el túmulo se han localizado 24 fosas individuales: nueve son hombres, nueve mujeres y seis niños, depositados dentro de la fosa en diferentes posturas, aunque en general están mirando al sur. Asociados a los restos humanos de este túmulo, aparecieron objetos de diversa índole, que más que ajuares, parecen materiales de los ropajes y de la propia indumentaria, sin que se pueda diferenciar entre la tumba de la pareja y el resto. Destacan los broches de cinturón, una fíbula, unas pinzas, cuentas de collar, un colgante de oro o un peine de marfil decorado.
  • En algunos lugares del yacimiento se localizaron grandes manchas de carbón vegetal que podían ser restos de piras crematorias o ustrina. Parece ser, por tanto, que el fuego también estuvo presente en Cerrillo Blanco, posiblemente por medio de un ritual de cremación en el que se purificaba el cuerpo antes del viaje hacia la eternidad. Las excavaciones localizaron un área de necrópolis de incineración que se superpone a la anterior inhumación y se utiliza a lo largo de dos siglos para hacer enterramientos con urnas cinerarias dispuestas directamente dentro de un hoyo, excepto una, colocada en una cámara. En la mayoría de los casos son enterramientos sin ajuar funerario.
  • Así pues, aquí mismo se dio el proceso de llegada del cadáver, previa preparación del mismo con ungüentos, la cremación del cuerpo en una pira construida a tal efecto, la recogida de los restos y el posterior entierro en la urna con las ofrendas y rituales que pudieran acompañarlo. Una de estas sepulturas fue sellada empleando fragmentos de escultura muy rodados, lo que nos dice que el conjunto escultórico se enterró en un momento anterior a la sepultura.
  • Un ejemplo de su fama es que los "Pugilistas" estuvieron expuestos en las Olimpiadas de Atenas.
  • Código PIA 230690016.


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