 [Escucha este texto]- Los pestiños son uno de los dulces de sartén más tradicionales y emblemáticos de la repostería española, con una presencia muy fuerte en Andalucía, especialmente durante la Navidad y la Semana Santa.
- Se trata de una masa frita, crujiente, aromatizada con anís y sésamo (ajonjolí), que suele tener forma de pañuelo doblado y se baña en miel o se espolvorea con azúcar.
- Tienen sus raíces en la cocina árabe, con influencias andalusíes, similar a otras masas fritas como la shebbakiyya marroquí.
- Se cortan en cuadrados o rectángulos y se doblan las esquinas hacia el centro, dándoles su característica forma de "pañuelo".
- Aunque el más clásico es con miel, también son muy comunes rebozados en azúcar y canela, o los "borrachuelos" malagueños, que suelen llevar vino dulce.
- Ingredientes Tradicionales
- La masa es sencilla y se basa en ingredientes humildes:
- Harina de trigo.
- Aceite de oliva virgen extra (generalmente aromatizado previamente con piel de limón/naranja y matalahúva).
- Vino blanco (o Jerez).
- Anís en grano (matalahúva) y/o Sésamo/Ajonjolí.
- Licor de anís (opcional, para potenciar el sabor).
- Miel o azúcar para la cobertura final.
- Elaboración Clásica
- Se fríe la piel de limón, de naranja, la canela y la matalahúva en el aceite de oliva. Una vez templado, se cuela y se reserva.
- Se mezcla la harina con el aceite aromatizado, vino blanco, anís, sésamo y una pizca de sal. Se amasa hasta obtener una textura suave y se deja reposar.
- Se estira la masa muy fina, se cortan cuadrados y se pliegan sus extremos.
- Se fríen en abundante aceite caliente hasta que estén dorados.
- Se sumergen en miel diluida (caliente) o se pasan por una mezcla de azúcar y canela.
- Coloquialmente, en España, llamar a algo "un pestiño" significa que es una persona o cosa pesada, aburrida o latosa.
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