 [Escucha este texto]- Ubicado en la Carretera de la Sierra camino al Santuario de la Virgen de la Cabeza.
- En la cabecera del Arroyo de Valdeinfierno.
- Cercano al Monumento al Peregrino, que le da nombre a este mirador.
- Desde aquí observamos una magnifica panorámica, en la que destaca una sucesión de lomas cubiertas de espesa vegetación, a cuyo oscuro color, debe esta sierra el nombre de Sierra Morena.
- Al fondo encontramos el Valle del Jándula y la Solana de la Virgen, en la cual se yergue imponente el Santuario de la Virgen de la Cabeza.
- A menudo este paraje se encuentra inmerso en una profunda niebla, provocada por la inversión térmica que se produce en los fondos de valle, que imprime al paisaje un aire místico.
- Más próximo a nosotros se encuentra el paraje de Valdeinfierno, cubierto por pinos piñoneros, que son fruto de las repoblaciones forestales efectuadas entre 1940-1970.
- A nuestra derecha, encontramos el Castellón de San Miguel, un magnífico ejemplo del relieve granítico, en el que los fracturados bloques de granito, también conocidos como bolos o berruecos, asemejan los sillares y almenas de una fortaleza.
- Merece la pena detenerse un poco más en este mirador, e intentar escuchar los sonidos de la variada fauna que puebla estos montes. A lo largo del año, el paisaje sonoro va cambiando: en las soleadas mañanas del invierno escucharemos a la perdiz roja, al críalo y al pito real. En primavera se sumarán a este coro un sin fin de aves forestales, como pinzones, herrerillos y currucas.
- Ya próximo al verano escucharemos lo silbidos del abejaruco o el reclamo de la oropéndola.
- A comienzos del otoño la berrea del ciervo inundará la sierra, y en los últimos días de diciembre, tal vez tengamos la suerte de escuchar en la lejanía, el ronco maullido del lince ibérico.
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