Tipo biológico: Insecto depredador, díptero asilino.
Descripción: Mosca robusta, de 12–18 mm de longitud, con cuerpo alargado y estrecho. Cabeza grande, con ojos compuestos prominentes y rostro provisto de una barba de setas rígidas (mística). Tórax gris‑pardo con bandas oscuras longitudinales; abdomen cilíndrico, estrecho y puntiagudo, con segmentos alternando zonas claras y oscuras. Alas transparentes, ligeramente ahumadas; patas largas, negras, con espinas visibles.
Comportamiento: Depredador activo que captura otros insectos en vuelo o sobre el suelo, clavando su probóscide para succionar los fluidos. Se posa frecuentemente sobre piedras o ramas al sol.
Hábitat: Zonas áridas, pedregosas y soleadas, con vegetación rala; muy común en ambientes esteparios y badlands del sureste peninsular.
Distribución: Amplia en Europa meridional; frecuente en Andalucía oriental (Granada, Jaén, Almería).
Fenología: Adultos visibles de mayo a septiembre.
Observaciones: Su mimetismo con el sustrato rocoso le permite pasar inadvertido mientras acecha a sus presas.
Curiosidades: Es uno de los asilinos más característicos de los paisajes áridos del sur ibérico; su vuelo rápido y su comportamiento cazador le han valido el nombre popular de “mosca asesina”, uno de sus nombres comunes.