Este embalse tiene una capacidad de unos 14,60 hm³ y regula las aguas provenientes del vecino embalse de Bornos.
Su tramo final forma el Paraje Natural Cola del Embalse de Arcos, un refugio clave para aves protegidas y una zona recreativa ideal para practicar deportes náuticos.
Declarado paraje natural en 1989, este ecosistema de carrizos y espadañas es hábitat de diversas aves acuáticas como el calamón, la garza real y la focha común. Dispone de senderos accesibles, como el que parte de la Urbanización El Santiscal, y observatorios de aves.
En la zona del lago artificial se permiten deportes sin motor como kayak, vela, remo, e incluso esquí acuático.
Cuenta con una zona habilitada a modo de playa y áreas de pesca adaptadas.