Planta anual, de 20–50 cm de altura, con tallos erectos, glabros o ligeramente pubescentes. Hojas pinnatífidas, de segmentos estrechos y dentados, de color verde claro.
Las flores son solitarias, de 3–5 cm de diámetro, con cuatro pétalos de color rojo intenso, a menudo con una mancha negra basal. Los sépalos son dos, caedizos al abrirse la flor. El fruto es una cápsula globosa u ovoide, de 1–1,5 cm, con poros apicales por donde se liberan las semillas.
Pétalos rojos con mancha negra en la base.
Cápsula pequeña y globosa, con poros apicales.
Tallos finos, sin pelos rígidos (a diferencia de Papaver rhoeas).
Hojas más divididas y estrechas.
Crece en campos de cultivo, bordes de caminos y terrenos removidos, especialmente en suelos calizos y secos. Es común en el área mediterránea y muy frecuente en la provincia de Jaén, donde florece en primavera.
Región mediterránea, extendida por el sur de Europa y norte de África. En Andalucía se encuentra ampliamente distribuida en zonas de campiña y piedemonte.
Florece entre abril y junio. Fructifica a comienzos del verano.
Se distingue de Papaver rhoeas por su tamaño menor, pétalos más redondeados y cápsula globosa. Es una especie característica de los paisajes agrícolas tradicionales de Jaén y Linares, donde forma parte del conjunto de amapolas silvestres primaverales.