Nombres comunes: Pulgón negro de las leguminosas, pulgón del algarrobo.
Pequeño hemíptero fitófago, de cuerpo blando, generalmente de color negro brillante o pardo muy oscuro. Longitud 1,5–2,5 mm. Forma colonias densas en brotes tiernos, pecíolos y envés de hojas.
Morfología: Cuerpo ovalado, antenas largas, sifúnculos cilíndricos y oscuros, cauda clara. Ninfas similares a los adultos pero más pequeñas y mates. Presenta formas ápteras y aladas; las aladas con tórax más desarrollado y alas transparentes.
Biología: Especie polífaga pero con clara preferencia por Fabaceae. Se reproduce por partenogénesis durante gran parte del año; ciclos rápidos con numerosas generaciones. Colonias muy numerosas en primavera y verano.
Daños: Succión de savia que provoca debilitamiento, deformación de brotes y amarilleo. Produce abundante melaza que favorece la aparición de negrilla. Puede transmitir virus fitopatógenos en leguminosas cultivadas.
Plantas hospedadoras: Principalmente Vicia, Lathyrus, Medicago, Trifolium, Pisum, Cicer, Phaseolus, Robinia, Ceratonia siliqua (algarrobo). También puede aparecer en otras herbáceas.
Hábitat: Zonas agrícolas, márgenes de caminos, herbazales nitrófilos, cultivos de leguminosas y matorral con presencia de Fabaceae. Frecuente en ambientes cálidos y secos.
Distribución: Cosmopolita. Muy común en la Península Ibérica. En la provincia de Jaén aparece en toda la Campiña, Sierra Sur, Loma, Sierra Morena y entorno de Linares, especialmente en primavera.
Observaciones: Es uno de los pulgones más abundantes en leguminosas. Fácil de reconocer por su coloración negra uniforme y colonias densas. A menudo atendido por hormigas debido a la melaza.