Ave limícola muy estilizada, de patas extremadamente largas y rosadas, pico largo, fino y negro, cuerpo blanco con dorso negro brillante en los machos y más pardo en las hembras.
Ojos rojos intensos.
En vuelo muestra alas negras contrastando con el cuerpo blanco y las patas sobresaliendo claramente por detrás.
Tamaño. Longitud 33–36 cm; envergadura 67–83 cm.
Inconfundible por sus patas desproporcionadamente largas, plumaje blanco y negro y silueta muy esbelta. Pico recto y fino, comportamiento inquieto, movimientos rápidos y elegantes en zonas someras.
Emite varios tipos de llamada:
De contacto ("krek" o "kek"), dirigida a la pareja o los pollos.
De aviso ("kee-arr") cuando se vislumbra una amenaza lejana.
De alarma ("kraak-kraak-kraak…") cuando un predador se acerca al nido.
Hábitat. Aguas someras de lagunas, salinas, arrozales, charcas temporales, marismas y orillas de ríos de corriente lenta. Prefiere láminas de agua poco profundas con fondos blandos.
Distribución. Amplia distribución en Europa, África y Asia. En la Península Ibérica es común en zonas húmedas mediterráneas y atlánticas. En Andalucía es frecuente en marismas, salinas y humedales interiores.
Fenología. Migradora parcial. Presente todo el año en zonas favorables del sur peninsular. Nidifica en primavera y verano, con puestas entre abril y junio.
Reproducción. Nido simple en el suelo, en isletas o bordes de charcas. Puestas de 3–4 huevos. Ambos progenitores incuban y defienden el territorio con vuelos de distracción y vocalizaciones intensas.
Alimentación. Insectívora y oportunista. Captura pequeños invertebrados acuáticos, larvas, crustáceos y ocasionalmente pequeños peces, siempre en aguas someras.
Comportamiento. Muy territorial en época de cría. Emite reclamos agudos y repetidos. Suele formar grupos numerosos fuera de la reproducción y utiliza dormideros comunales.
Conservación. Especie no amenazada, aunque dependiente del buen estado de los humedales. Vulnerable a la desecación de charcas, molestias humanas y fluctuaciones hídricas.
Observaciones en Andalucía. Muy común en marismas del Guadalquivir, salinas litorales y humedales interiores como lagunas endorreicas y zonas de regadío. Frecuente en pasos migratorios y con poblaciones reproductoras estables.