Nos remonta a tiempos pasados de mitos y superstición.
Cuenta con dos edificios. Uno es el palacete forestal ahora restaurado.
El segundo, antaño ubicaba las cuadras, los corrales y daba albergue a los útiles y aperos de labranza así como a la recolección de la tierra. También totalmente rehabilitado y reconvertido en habitaciones del alojamiento rural.