Nombre común: Hierba del escorpión, rabo de escorpión.
Planta anual, rastrera o ligeramente ascendente, formando tapices densos. Tallos finos, ramificados, generalmente aplicados al suelo.
Hojas simples, lanceoladas u oblongas, enteras, de margen liso, ligeramente pubescentes, dispuestas de forma alterna.
Flores típicamente papilionadas, de color amarillo intenso, con venas rojizas muy visibles en el estandarte. Inflorescencias de 2–4 flores en pedúnculos cortos.
Cáliz con dientes cortos, poco marcados.
Fruto muy característico: legumbre en espiral apretada, densamente cubierta de espinas cortas, dando el aspecto de un “rabo de escorpión”.
Florece de marzo a junio, según condiciones locales. Fructificación inmediata tras la floración.
Especie propia de suelos arenosos o calizos, terrenos removidos, cunetas, bordes de caminos, barbechos y zonas ruderales. Tolera bien la insolación y la sequedad superficial.
Amplia en la Península Ibérica, especialmente frecuente en el sur. Muy común en Jaén y su campiña, incluyendo zonas de olivar, taludes y márgenes de caminos.
Fácil de reconocer por su fruto espiralado espinoso, único en la flora local.
Las venas rojizas del estandarte son un rasgo muy útil para diferenciarla en flor.
Puede confundirse con Scorpiurus sulcatus, pero esta última tiene frutos más abiertos y espinas más largas y menos densas.