Pequeño helecho flotante originario de América del Sur y Central.
Es extremadamente popular en el mundo de la acuariofilia debido a su capacidad para purificar el agua y su estética única, caracterizada por hojas cubiertas de pequeños pelos (tricomas) que le dan una textura suave y repelen el agua.
Esta planta es apreciada por ser una de las especies flotantes más fáciles de mantener, aunque su crecimiento rápido requiere control para no bloquear la luz a otras plantas.
Se adapta tanto a luces bajas como altas, aunque prefiere acuarios destapados para evitar que el calor de la lámpara queme sus hojas.
Rango ideal entre 24°C y 28°C, aunque tolera desde los 18°C hasta los 32°C.
Es una excelente consumidora de nitratos, lo que ayuda a mantener el agua limpia y a prevenir la aparición de algas.
Se propaga muy rápidamente de forma natural por división y fragmentación.
Sus raíces sumergidas (que en realidad son hojas modificadas) sirven como escondite ideal para alevines, zonas de desove y soporte para nidos de burbujas de peces como los Bettas.
Funciona como un filtro natural eficiente que absorbe excesos de nutrientes y contaminantes.
Al cubrir la superficie, proporciona zonas sombreadas que benefician a peces que prefieren luz tenue, como los discos.
En algunas regiones, como España, la Salvinia minima está catalogada como una especie exótica invasora debido a su capacidad para colonizar ecosistemas locales y desplazar especies autóctonas. Por ello, es crucial nunca liberarla en medios naturales y deshacerse de los excedentes de poda de forma responsable (por ejemplo, dejándolos secar completamente antes de tirarlos).