Su nombre completo era Cristina Josefa Fernanda de Borbón y Borbón-Dos Sicilias.
Conocida en algunos círculos como Infanta Cristina, sin haber llegado a ser infanta.
Nació el 5 de junio de 1831 en Madrid.
Hija del infante Francisco de Paula de Borbón (hermano de Fernando VII) y de Luisa Carlota de Borbón-Dos Sicilias.
Por tanto, era prima hermana de Isabel II y pertenecía a la rama isabelina de los Borbones, aunque su familia mantuvo simpatías carlistas en ciertos momentos.
Nació en plena Primera Guerra Carlista. Su familia vivió tensiones internas entre los partidarios de Isabel II, y los simpatizantes de Carlos María Isidro.
Aunque su padre no fue un carlista militante, sí mantuvo una posición ambigua que lo distanció de la corte en algunos periodos.
Cristina creció en un ambiente aristocrático, rodeada de música, educación refinada y un fuerte sentido de pertenencia dinástica.
Vivió en el exilio y tuvo una vida discreta, sin papel político relevante.
La infanta nunca se casó, algo poco habitual en su rango.
Vivió una vida muy discreta, marcada por estancias prolongadas en Francia, temporadas en Italia, y una relación cercana con sus hermanos, especialmente con Francisco de Asís, futuro rey consorte de Isabel II.
Tras la Revolución de 1868 (“La Gloriosa”), que expulsó a Isabel II, Cristina acompañó a la familia en el exilio en París.
Pasó sus últimos años entre París y Madrid, ya con la Restauración borbónica.