Nombres comunes: estramonio, chamico, berenjena del diablo, higuera del infierno, trompetilla, etc.
Probablemente originaria de zonas cálidas y tropicales de América, aunque algunos autores proponen un origen asiático.
Introducida en Europa entre 1540 y 1577, posiblemente por conquistadores y exploradores postcolombinos.
Hoy es cosmopolita, naturalizada en casi todas las regiones templadas del mundo.
En España está muy extendida, especialmente en zonas ruderalizadas, cultivos estivales, márgenes de caminos y riberas.
Planta anual, robusta, de hasta 1–2 m.
Hojas grandes, ovadas o romboidales, con margen dentado o lobado.
Flores solitarias, axilares, en forma de trompeta, blancas o violáceas.
Fruto: cápsula espinosa muy característica, con cientos de semillas negras.
Ciclo: florece de mayo a noviembre.
El estramonio es altamente venenoso en todas sus partes.
Principales alcaloides tropánicos:
Atropina
Hiosciamina
Escopolamina
Estos compuestos producen síndrome anticolinérgico, que puede incluir:
Delirio, alucinaciones, desorientación
Midriasis, sequedad extrema, taquicardia
Convulsiones
En casos graves, coma o muerte
Incluso pequeñas cantidades pueden ser peligrosas.
Es una arvense ruderal muy competitiva, especialmente en suelos ricos en nitrógeno.
Se reproduce exclusivamente por semilla, con cápsulas que contienen 500–775 semillas capaces de germinar en cualquier momento si las condiciones son favorables.
Forma bancos persistentes en el suelo.
En España se considera especie exótica invasora según el Reglamento (UE) 1143/2014 y el Real Decreto 630/2013.
Prefiere suelos arenosos o arenoso-limosos, bien drenados y húmedos.
Tolera suelos secos y pedregosos, aunque con menor desarrollo.