El primer edificio que se construyó en este lugar para ser destinado a ayuntamiento data de 1783, constaba de dos plantas y una puerta de entrada protegida con una cancela.
La primera modificación del edificio se produce en 1923, dándosele acceso por la Calle Calzada. La planta baja del edificio se destinó a cárcel, habilitándose una puerta de acceso por la plaza. Estas modificaciones perduraron hasta 40 años.
Sufrió varias modificaciones hasta que ya en el siglo XX, con el alcalde Francisco Pérez Sabina, se derribó por completo y el edificio actual abrió sus puertas en 1968.