Planta herbácea perenne o vivaz, trepadora mediante zarcillos, de tallos delgados y angulosos que pueden superar el metro de longitud.
Hojas compuestas, con 8–12 pares de foliolos estrechamente lanceolados y un zarcillo terminal ramificado.
Inflorescencias en racimos densos, unilaterales, con numerosas flores de color violeta o azul violáceo. Corola papilionácea, con estandarte estrecho y curvado hacia atrás. Cáliz con dientes cortos y regulares.
Fruto en legumbre lineal, de color pardo oscuro al madurar, con varias semillas esféricas.
Hábitat en prados húmedos, cunetas, lindes de cultivos y claros de matorral. Prefiere suelos frescos y algo nitrificados, con buena exposición solar.
Altitud desde el nivel del mar hasta unos 1.800 m.
Distribución amplia en Europa y Asia templada. En la Península Ibérica es común en la mitad norte y centro, más dispersa hacia el sur. En la provincia de Jaén se encuentra en zonas frescas y húmedas de sierra y piedemonte, donde forma poblaciones extensas.
Se distingue de Vicia villosa por sus flores más densas y racimos compactos, y por la menor pilosidad general de la planta.
Es una especie melífera y frecuente en praderas naturales y márgenes de caminos.