Planta anual, pequeña, de porte postrado a ascendente, muy común en cultivos, bordes de camino y claros nitrificados.
Tallo cuadrado, herbáceo, con pelos dispersos, generalmente rojizo en la parte superior, ramificado desde la base.
Hojas opuestas, redondeadas a reniformes, con margen crenado. Las hojas superiores son claramente amplexicaule (abrazan el tallo), rasgo distintivo de la especie. Superficie con pubescencia corta y suave.
Inflorescencia: falsos verticilastros en la parte superior del tallo, con varias flores agrupadas.
Flores de color morado de rosado a púrpura, con el tubo de la corola largo, sobresaliendo claramente del cáliz, de uno a 2 centímetros como máximo con labio superior arqueado, el inferior trilobulado blanco moteado en púrpura. El cáliz lo forman por 5 sépalos soldados. Cáliz tubular, con dientes agudos y pelosos. Flores de 1–1,5 cm de longitud.
Florece de enero a mayo, pudiendo prolongarse según lluvias. Siendo una de las primeras flores que se abren en invierno.
Nativa de las regiones cálidas y templadas de Eurasia.
Amplia distribución por toda la Península Ibérica.
Muy común en toda Andalucía.
Naturalizada con facilidad en América.
Terrenos removidos, cultivos, olivares, bordes de camino, solares, márgenes de huerta.
Prefiere suelos frescos y nitrificados, aunque aparece también en zonas secas durante invierno–primavera.
Tolera bien la sombra y prospera bajo árboles y setos.
Se la considera una mala hierba para los cultivos por su agresivo crecimiento.
Aunque la raíz y las hojas son comestibles y se han llegado a utilizar en ensaladas y ciertos dulces.
Es una fuente importante de polen para las abejas melíferas.
Fácil de distinguir por sus hojas superiores amplexicaules y la corola púrpura con tubo largo.